Un país de cuatro mil kilómetros no cabe en un paquete cerrado. La diferencia entre un viaje bueno y uno agotador casi nunca está en los sitios que se visitan, sino en el orden, en cuántas noches se duerme en cada uno y en qué se decide dejar fuera.
Nuestro trabajo consiste sobre todo en quitar cosas. Es más fácil llenar veinte días de Argentina que decidir qué merece la pena de verdad.
Cómo funciona
Nos escribes
Con las fechas aproximadas, cuántos sois y qué os apetece. No hace falta que tengáis nada claro todavía; de hecho, mejor si no.
Hablamos una hora
Por teléfono o videollamada. Es la parte más importante y donde salen las cosas que no aparecen en ningún formulario: el ritmo que lleváis, si os cansa madrugar, si viajáis con niños o si alguien no camina bien.
Te mandamos una primera ruta
Un itinerario día por día, con distancias reales, tiempos de traslado y alojamientos propuestos. Con las razones de cada decisión, no solo la lista.
Lo corregimos cuantas veces haga falta
Aquí es donde el viaje se afina. Se cambian noches, se quitan paradas, se cambia un hotel por otro.
Reservamos
Cerramos alojamientos, vuelos internos, excursiones y mesas. Te entregamos el itinerario definitivo con todo confirmado.
Te acompañamos allí
Un teléfono argentino disponible durante el viaje. Si se cancela un vuelo o el tiempo obliga a cambiar de plan, lo resolvemos desde aquí.
Cosas que nos han pedido
Para que te hagas una idea del margen que hay.
Luna de miel en la Patagonia
Catorce días con hoteles de lujo, dos noches de estancia y ninguna caminata de más de tres horas.
Familia con dos adolescentes
Tres semanas mezclando Iguazú, Bariloche y Buenos Aires, con un partido de fútbol de por medio.
Viaje de amigos por la Ruta 40
Coche de alquiler, etapas cortas y un presupuesto ajustado, durmiendo en hosterías de carretera.
Aniversario en Mendoza
Diez días de bodegas, con dos noches en hotel de viñedo y todas las mesas reservadas.